AD HOGAR ALCARREÑO SAD

AD HOGAR ALCARREÑO SAD

AD HOGAR ALCARREÑO SAD

Más de 50 años marcando goles...

El fútbol puede ser cruel cuando no perdona los fallos. Esta tarde en la Fuente de la Niña, el Hogar Alcarreño aprendió esta lección frente a un Sagreño  que demostró una contundencia letal para llevarse una victoria por 1-4 que no refleja completamente el desarrollo del partido.

El encuentro comenzó con buen pie para los locales. El Hogar salió con ritmo y personalidad, controlando el juego aunque sin crear ocasiones claras. Pero en el fútbol, las oportunidades se miden por la eficacia. En la primera llegada seria del Sagreño, el meta hogarista Rubén realizó dos intervenciones milagrosas consecutivas, pero en el tercer rechace, el delantero visitante no perdonó. Un gol contra el curso del juego que pilló desprevenido a un Hogar que hasta entonces mandaba en el encuentro.

La reacción fue inmediata y llena de orgullo. El equipo no se vino abajo y encontró el justo premio del empate a los pocos minutos gracias a las botas de Juan Sierra, devolviendo la fe a la grada. Sin embargo, a falta de diez minutos para el descanso, un saque de córner visitante acabó en las mallas locales, cambiando por completo los planes del equipo alcarreño.

En la segunda parte, el Hogar salió con la determinación de un equipo que se niega a darse por vencido, generando ocasiones para haber empatado el partido. Sierra y Harry, por sus bandas, nutrieron el centro del área con sus centros. La oportunidad más clara llegó a los pies de Felipe, quien se plantó solo frente al portero visitante, pero su violento disparo encontró un muro infranqueable en el guardameta rival . Guardameta que aún debe llevar las costuras del balón impresas en la piel.

Mientras el Hogar buscaba desesperadamente el gol de la esperanza, el Sagreño demostró su eficacia. Aprovechando los espacios de un equipo volcado al ataque, los visitantes lograron ampliar su ventaja en dos ocasiones, dando un resultado que no refleja la lucha mantenida durante los 90 minutos.

Hasta el pitido final, el Hogar siguió intentando vender cara la derrota. No hubo rendición, solo el orgullo de un equipo que lucha hasta el último minuto. Esta derrota duele, pero no empaña el carácter de un proyecto que sigue creciendo partido a partido. El camino es largo, pero la actitud, esa, sigue siendo intocable.

¡Aúpa Hogar!

Loading Mastodon feed…

Siguenos en…

OTRAS CRÓNICAS Y NOTICIAS RELACIONADAS...

quiero recibir noticias del hogar

Déjanos tu email y te tendremos informado sobre todo lo que pase a lo largo de la temporada.