AD HOGAR ALCARREÑO SAD

AD HOGAR ALCARREÑO SAD

AD HOGAR ALCARREÑO SAD

Más de 50 años marcando goles...

En una tarde lluviosa, el Hogar y el Cobeja jugaron su partido en el día de la fiesta nacional. Una tarde de fútbol, de emoción hasta el último segundo y de, sobre todo, igualdad en todos los lances del juego. Cuando dos equipos juegan así, la diversión está asegurada de principio a fin.

Empezó el partido con las cautelas de rigor. Ambos equipos adelantaron sus peones en un intento de explorar el terreno y de poner a prueba las costuras del contrario. El Hogar movía el balón de lado a lado, buscando los escasos huecos  que concedía la formación local. Durante todo el encuentro, la defensa blanquinegra se mantuvo sólida y bien pertrechada, tanto de físico como de centímetros. A pesar de los numerosos intentos, por parte de los alcarreños, por cercar la portería local, siempre se encontraban con el buen hacer de la “numantina” local. Además, interpretando a la perfección la consigna de enviar el balón a su principal referencia y recurso en ataque: el “veintitrés”. Balones al “veintitrés”. Y más balones al “veintitrés” para que éste desviara la trayectoria con maestría y asistir, así, a su extremos. De esta suerte, los de Cobeja se plantaron en varias ocasiones ante Rubén. El portero hogarista, siempre atento y tranquilo, fue solventando todas las papeletas que se le presentaban con aplomo y nervios de acero.

Mientras tanto, el Hogar seguía a lo suyo.  Las incursiones de los cobejanos eran el mal menor y el partido parecía controlado; justo en el lugar que querían los visitantes. Le faltó fortuna a Aarón al quedarse frente al portero. Luque dispuso de su ocasión y Iulian desde fuera del área pudo evitar el empate al descanso.

La segunda parte fue distinta. La lluvia amable del primer tiempo se transformó en aguacero. La intensidad de la lluvia aumentaba, a la par que la intensidad del juego del equipo anfitrión. Un balón largo, en diagonal, llegó a los pies de Adrián -muy activo durante todo el partido- para buscar el espacio suficiente para, desde el rincón del área, colgar el balón al punto de penalti. ¿Quién estaba allí? El “veintitrés”, que  haciendo valer sus centímetros remató lejos de las manos de Rubén, para desnivelar el marcador.

Siguieron al gol los mejores minutos del Cobeja. Con muchos minutos todavía por delante, el Hogar tuvo la cabeza fría y supo contener el arrojo de los locales. La lluvia empezó a amainar y, de igual modo, también el empuje de los anfitriones. El Hogar se mantenía ordenado, trenzando su juego y evitando que el partido se convirtiera en un correcalles. Así, a falta de quince minutos, ya dominaba el juego. Pudo empatar, el equipo de la capital,  en un disparo de Gael desde la frontal con el portero batido. Cuando se cantaba el tanto, uno de los defensas sacó el balón sobre la mismísima línea de gol. Alberto se convirtió en un verdadero puñal por la banda izquierda y pudo asistir a Luque y Cañadillas varias veces, pero la defensa local estaba allí para mantener el resultado. Dispuso el Hogar de varios saques de esquina para que, en uno de ellos, llegase el testarazo de Sergio para mandar la pelota a las redes. Empate a uno a falta de cinco minutos para el final.

Los locales no supieron encajar el golpe y, cansados y desconcertados, concedieron el balón a los blanquiazules durante el tramo final. Siempre con un ojo puesto en el “veintitrés”, el Hogar, fuerte atrás y físicamente más entero, cerca estuvo de llevarse los tres puntos. .

El próximo partido será en la Fuente de la Niña ante el Añover de Tajo.

¡Aúpa Hogar!

 

Loading Mastodon feed…

Siguenos en…

OTRAS CRÓNICAS Y NOTICIAS RELACIONADAS...

quiero recibir noticias del hogar

Déjanos tu email y te tendremos informado sobre todo lo que pase a lo largo de la temporada.